SEMILLERO DE PALABRAS | Ed.14

Mañana de Octubre

Categoría: Semillero de Palabras Creado: Martes, 04 Julio 2017 07:23

"Mañana de Octubre", obra de Albert Gabriel Rigolot.

El autor de la obra titulada Mañana de Octubre es Albert Gabriel Rigolot, un francés que utilizó una detallada técnica de óleo en papel. Esta pintura europea, de una colección de principios del siglo XIX, está exhibida en el Museo Baburizza situado en el Cerro Alegre de Valparaíso. Éste se caracteriza por su compleja y elegante arquitectura modernista, sus interminables corredores, sus hermosas pinturas, que congenian y dan una armonía tan única, que se pierde la noción del tiempo y uno no se da cuenta que acabó de recorrer su inmensa estructura.

Volviendo a la obra, principalmente ésta posee un paisaje de un atardecer de otoño en un bosque, con césped y musgo, a orillas de un lago rodeado de árboles de diferentes tamaños y grosores, que han perdido espesura en sus ramas al estar en esa estación del año. Puede notarse también una textura y color diferente entre el lado izquierdo y el derecho de la obra, dando mayor énfasis en los árboles y creando una perspectiva diferente al observarlo.

Cuando paseo por el palacio y veo la gran cantidad de obras de arte, me gusta ilustrarme en cada una de ellas, ya que estas presentan distintos tipos de matices y estilos.
Pero esta pintura en especial, me transmite nostalgia, por la belleza de sus elementos, el contraste de sus colores, la combinación de tonos y la similitud con la realidad. La presencia de luz y sombras reflejan gran sensibilidad, que acompañan bien la ausencia de personas. Elegí esta obra, porque me llamó la atención la parte frontal, en la que se contemplan unos árboles, que al estar alineados de tres en tres, unen sus ramas formando una especie de arco como la entrada a un bosque, a la naturaleza y a toda su expresión. Por lo tanto, tuvo un tipo de conexión conmigo.

Para finalizar, creo que el arte es subjetivo, cada persona tiene una forma de observar la belleza u otro aspecto de la misma obra de arte. Lo mismo sucede con la ciudad de Valparaíso, sus coloridos cerros, artísticos murales, magníficos troles y famosos funiculares, que lo caracterizan de cualquier otro lugar.
Por lo que creo que deberíamos aprender un poco de los turistas, que vienen a ver cosas que nosotros tenemos enfrente todos los días y que no apreciamos, solo hace falta darse el tiempo y observar todo lo que nuestro puerto posee.

Revista Digital Estación de la Palabra | Ed. 14