PALABRAS QUEMADAS | Ed.17

El Préstamo

Escrito por César Hidalgo Vera
Categoría: Palabras Quemadas 17 Creado: Domingo, 18 Marzo 2018 07:23

Me crié con mi abuelita paterna y mi hermana, mientras mi madre trabajaba. Mi abuelita poseía unas fotografías de un ser misterioso, llamado El Cristo de Elqui. Hombre de aspecto mítico, con una barba de Rasputín, que viajaba por todo chile vendiendo folletos sobre salud naturista. Él era amigo de mis abuelos, quienes viajaban mucho por el naturismo e iriología que hacía mi abuelo.

En las fotografías antiguas se ve un personaje flaco y de negro, con ojotas en plena nieve, posando junto a mi padre bebé y mis abuelos. El mismo hombre sobre el cual Parra escribiría.

Fue a principios de los ochenta que un día mi padre lleva a Nicanor a nuestra casa y me lo presenta siendo yo muy niño. Como vivíamos cerca del río que acompañó la infancia del antipoeta cuando vivió en Lautaro, mi padre, ex - preso político y torturado, no vivía con nosotros y nos visitaba muy poco. Llegó esa tarde acompañando a Nicanor a la ribera del Cautin. Presumo que fue en ese tiempo que sacó las fotografías del Cristo del Elqui y se las prestó.

Después, en el año 94, en el encuentro de poetas mapuches y chilenos, llevado a cabo en la Universidad Católica de Temuco, vuelvo a verlo y me muestra y lee varios poemas escritos  en ese momento en la rivera del Cautin; aprovecho de cobrarle las fotos y él se hace el loco y le envía saludos a mi padre; nos despedimos.

Años después, cuando estaba por cumplir cien años, vamos con dos poetas colombianos y una chilena a verlo a Las Cruces, pero no nos recibe por estar cansado. Tenemos una conversa a través de su nana, la Rosita, le enviamos libros y poemas escritos y él nos regala un ejemplar de Hojas de Parra, libro que conservo y que tiene la particularidad de tener dobladas las páginas que él más leía.

Nunca recuperé las fotografías y su muerte se llevó parte de mi infancia y de mi familia.

Mi padre murió recordando tal préstamo.  

Revista Digital Estación de la Palabra | Ed. 17